jueves, 1 de septiembre de 2011

Robles no sabe; o se hace


Por Andrés Pascual



      Enrique Figarola tuvo la arrancada más rápida entre corredores del hectómetro en el período 1960-64, por tal razón ganó el bronce en Roma-60 y la plata en Tokio-64; sin embargo, por lo corto de sus extremidades inferiores, no podía “levantar” a partir de los 20 primeros metros y cedía terreno ante hombres más altos y de piernas más largas y fuertes, como Bob Hayes, campeón Olímpico en Japón, que logro correr los 100 metros planos en 10.00, convalidado por la Comisión de Atletismo en 1964. De Hayes se ha dicho que acaso sea el prototipo del gran corredor de distancias cortas, a pesar de los fenómenos de hoy.

     Alberto Juantorena, tan despreciable como ser humano que brillante como corredor, fue el primero que rompió la barrera entre la velocidad (400 metros) y el medio fondo (800), logro ganar el oro olímpico en las dos modalidades en Montreal-76 con récord mundial en semi-fondo, lo que repitió en Dusseldorf-77 durante la Copa Mundial.

     Sin embargo, el ex dirigente castrista necesitó una segunda carrera en la Copa Mundial para imponerse en los 400 cuando todo el mundo vio como iniciaba tarde y abandonaba el evento, alegando que un avión le había impedido escuchar el disparo del starter.

    Luego de que la Comisión de Apelaciones y Arbitraje revisó el asunto, consideraron con lugar la reclamación de la delegación castrista y el corredor se impuso con 45.36 en la final extraordinaria, bueno para el oro, pero lejos del récord del mundo.

     Del vallista Dairon Robles se han hablado maravillas: bueno en la salida, excelente en la media y rematador increíble, aunque nadie se arriesga a compararlo con lo mejor de los 110 con vallas en todos los tiempos, que decidió abandonar el campo y pista por un contrato como pésimo corredor en la NFL, Renaldo Nehemiah.

      Robles fue descalificado el pasado 28 de agosto en la final de 110 con obstáculos del Mundial de Atletismo porque “sujetó” al chino Liu Xiang, que dijo que el antillano “lo paró con un empujón”. China protestó y ganó la reclamación.

      Luego de revisar los videos y las fotografías de la carrera, se ve claramente cómo el ritmo del chino es interrumpido con la mano derecha del cubano, al que le aplicaron la regla 163.2 por obstrucción.

       El paisano de Alejandro Casañas había ganado con 13.14, tiempo ridículo hoy, de oro y plata hace 30 años, pero oro al fin y al cabo; no obstante, por su descalificación, el oro se le otorgó al americano Jason Richards con 13.16, la plata al chino Liu con 13.27 y el bronce al inglés Turner con 13.44.

       Sin embargo, porque no sabe o se hace que desconoce la realidad de las cosas, aun con los videos demoledores y las fotos que muestran la violación de regla por contacto, el corredor dijo que se lo habían robado “porque era de un país chiquito…”, incluso la dirigencia de la delegación elevó una protesta desestimada en dos minutos.

       Todo se le esta olvidando a la dirigencia castrista, no por gusto tienen tantos años (de vida y en el poder), tal vez esa demencia oportunista les impidió recordar que, cuando Alberto Juantorena reclamó obstrucción de salida por el ruido de un avión hace 34 años, solo media hora después del problema el starter estaba en la raya para repetir la carrera. Eso debería conocerlo Robles para que no manche con semejante ridículo su brillante palmarés.






















miércoles, 31 de agosto de 2011

Otra vez la Iglesia carajo...


Por Andrés Pascual



       Sospechosamente, después de excarcelar al último histórico del presidio político (1991, salida de Mario Chánez de Armas, 30 años después), también desaparecieron los “importantes” que visitaban a Cuba y a los cuales se les entregaban listas de presos; eran, por lo menos, 30 nombres solicitados para someterlos al filtro personal del tirano por visita; por supuesto, el tipango “soltaba” los que quería, sin causas políticas muchas veces y a ninguno de los que le pedían.

       El investigador Jacques Cousteau fue uno de los últimos que, en 1985-86, llevó su listica y Castro le preparó 22 calzoncillos, Bruno Salas y Mongo Grau entre ellos, los puso a vivir en el 2do. piso del Edificio # 1 y, el Día de las Madres de 1986, ex carceló a un grupito que nada tenía que ver ni con la lista ni con los plantados, no había vuelos hacia acá, por lo que varios de ellos, como Carlos Alvarez Oquendo, de Mantilla y causa de 1979 por los sucesos del Cometa, 10 años de sanción por Piratería, viajaron a España; otros esperaron la reapertura del puente en 1988.

       Durante esa época, el “consigliori castrista a cargo de la famiglia” llamada Episcopado Nacional, con rango de presidente del mismo, Carlos Miguel de Céspedes, no era solo un vocero de la tiranía, sino un cabildero aquí, en Estados Unidos; pero el Período Especial fortaleció a la Iglesia Católica por medio de Caritas, que se convirtió en un mercado popular paralelo gratis.

       Fue en esa etapa que el tirano criticó la eficiencia laboral del cubano comparándola con el trabajo de unas monjas en alguna dependencia de La Habana, a las que llamó “increíbles” por todo y lo bien que lo hacían…solas.

       Allí, posiblemente, elucubró el asalto por la sumisión total de la Iglesia. Nadie sabe y tampoco debe dudar, cuánto haya aportado a las santas arcas del Vaticano para que, sorpresivamente, Juan Pablo II dignificara al arzobispo de La Habana, Monseñor Jaime Cardenal Ortega y Alamino, sin aparentemente un ripio de condiciones ni de experiencia superior, como uno de los cardenales con voto en el corazón del aparato eclesiástico.

       Ortega es un elemento de Castro y peligroso, un elemento “raro” al que, posiblemente, le hayan chantajeado para utilizarlo; o, quizás, ni falta hizo.

        Con Ortega, a falta de aquellas personalidades útiles para las peticiones de presos hasta 1986, recuperó la dictadura el elemento necesario entre sus rehenes, presos metódicos en carácter mercantil y sus libertades socorridas por países como España, activa en las gestiones de arreglo del potaje con la Unión Europea, que impide la normalización por la exigencia, bajo palabra y revisado, del respeto a los Derechos Humanos.

         Una vez un diputado echó pa’lante al cardenal al declarar, ante el Parlamento Español, que Ortega le confesó que el tirano II le había informado que los ex carcelados serían deportados hacia allá, lo que se aprecia claramente en la “operación salvadora del castrismo”.

         El hombre fue más lejos y dijo que Ortega había sido enviado a Bruselas, a la sede de la Unión Europea, a cabildear imploratoriamente para que se abandonara la posición común y aceptaran otra, más común todavía, que gire hacia la concesión sin compromiso. Parece que en Cuba no creen en los encantos ni del “canciller” ni del “presidente de la asamblea” ni, mucho menos, en ningún general, activo o retirado, a cargo de cualquiera de las funciones en el aparato tiránico-dictatorial.

         Carlos Miguel de Céspedes dijo hace poco que la relación entre la tiranía y la iglesia castro-comunista marcha viento en popa y a toda vela, mejor que en muchos países y yo no lo dudo; tampoco me pongo bravo, ahora, cada vez que puede, trato de convencer a alguien en Cuba del contubernio diabólico Iglesia-Dictadura para que la abandonen; a fin de cuentas, según Jesús, cada cuerpo humano es un templo de Dios y le zumba el mango que tipos como los que dirigen la desprestigiada casa pastoreen a corderos que, desde hace más de 50 años, son victimas de un sacrificio sangriento y cultista sin misericordia.

          Hace un par de días, uno que compone y canta, Pablo Milanés, dijo que Cuba necesitaba “más libertad” y Ortega “no atendió” a una Damas valientes que el propio cantante se arriesgó a dignificar…Si se les pudiera fusilar a todos y no se hace, que siga Castro allí mil años, sin dolor ni remordimientos lo digo.

Mejor solos que con el cardenal Ortega


Por Andrés Pascual



      Monseñor Jaime Cardenal Ortega y Alamino parece cualquier cosa menos un “siervo de Dios”; es más, si me aprietan, como a muchos representantes del aparato administrativo de la Iglesia, e incluyo a parte del  Colegio Cardenalicio, Obispado…les pongo a buen recaudo “la esencia divina”, porque no hay algo más diferente a Dios, a Jesús y al apostolado que muchas de estas “casas del señor”.

     El mundo actual, que se cae a pedazos, es la justificación absoluta de aquel genio literario-filosófico del XVIII, ateo acérrimo que fue capaz de concederle a la creencia en Dios la única posibilidad de controlar los instintos animales del peor de todos los concebidos: el ser humano.

     Cuando Voltaire escribió que “si no hubiera Dios habría que inventarlo”, reafirmaba los miedos y las esperanzas del hombre desde que comenzó a actuar con inteligencia como solo controlables a través de la Fe; o a la ausencia de esta como el verdadero principio del Armagedón.

     Pero la Iglesia de hoy enfrenta una conspiración todavía no localizable en su célula originaria: a pesar de los escándalos de los últimos tiempos, fuerzas poderosas que apuestan al desenfreno, al descontrol y a la anarquía en todos los sentidos, están a cargo de la desmoralización del aparato único de confianza del hombre a la hora de calmar la pena personal o el miedo en grupo y esto, con seguridad, hubiera sido considerado por los grandes pensadores de antes como un peligro mayor para la Humanidad que el problema que enfrenta con lo del abuso sexual a menores; eriza el solo hecho de pensar en una Iglesia sin poder y abandonada, porque una asociación atea mundial, que busca imponerse como dictadura sin igual en la historia, se interpuso entre esta y el hombre… ¿De dónde saldrá el valor para vivir la vida?, Porque está demostrado que el hombre de Fe es valiente, como no lo es quien no la tiene ¿Con qué se sustituirá la esperanza? ¿Cómo soportará el dolor una madre que pierda a un hijo cuando la realidad la asfixie, al reconocer solo el hueco a donde descendió el cadáver como morada final?

     La Cuba de hoy necesita a una Iglesia que complemente con el valor del misionero el rescate de su moral, su honor y su libertad. Para poder cumplir con ese compromiso, el aparato eclesiástico tiene que reconocerse en la verdad, la justicia humana y el hombre que la predique a cualquier costo que, para el sacerdocio, por su entrega a Dios, es la propia vida.

      La Iglesia no es un aparato que pueda justificar ni encabezar el esclavismo en ninguna de sus variantes, por eso sobrevivió a pesar de la Reforma.

     Entonces, a la Iglesia no se le pueden poner frenos, como ha intentado el Vaticano, cuando de tomar partido al lado de los luchadores por la libertad de Cuba se trate; el caso cubano, bien centrado en el Nuevo Mundo y vecino de los Estados Unidos, no puede obviar la tremenda influencia histórica del Norte super-desarrollado. A fin de cuentas, Cristo levantó al hombre y su idea y limpió las calles de Palestina del demonio del miedo en base a la Fe, que fue predicada y ordenada a continuar predicándose: 2000 años después, el pequeño país del Caribe, considerado la “llave del Golfo”, exige la conducta de la iglesia en igual nivel de honestidad, decisión y coraje que ayer hizo el primero de los mártires de la religión que lleva su nombre.

     Esa Iglesia de hoy en Cuba, encabezada por un cardenal que quizás no merece su título y tal vez le fue concedido para crear una base sólida de importancia en un momento de necesidad popular, aunque de pérdida de terreno de la fe cristiana en el país, provocado por el discurso ateo de muchos años; por el adoctrinamiento y por la proliferación del culto afro satánico, no está en disposición de ayudar a rescatar ni la libertad ni el pleno convencimiento de la idea divina.

     Cuando Ortega y Alamino clamó por el cese de la represión contra las Damas de Blanco y, a su vez, por el de las protestas del exilio contra artistas castro-comunistas que visitan la ciudad y las colocó en un rasante comparativo de igualdad, hacía realidad la sospecha de que esa Iglesia, por tener ese cardenal al frente en Cuba, forma parte importante del grupo de desgobierno que esclaviza al país, por su apoyo no tan velado, que va desde darle la espalda a la defensa de esas valientes mujeres, hasta pretender, desvergonzadamente, comparar una acción con la otra. O desde haber oficiado misa por la recuperación del tirano sin haberse arrodillado, posiblemente, a implorar por la paz del alma de Orlando Zapata.

     Si Ortega y Alamino no es capaz de entender por miedo cómplice que las protestas de Miami son de apoyo a las Damas de Blanco; porque se dirigen contra quienes en Cuba las reprimen, ese es su problema; pero el pueblo debe saber que, durante lo que reste de camino hasta la libertad total, mejor solos que mal acompañado por la Iglesia, no por el aparato como tal, sino por un representante tan mezquino, indigno, cobarde y manipulado por la tiranía para todo  como el Cardenal que se gasta, del que se desconoce aún la otra cara de la moneda escondida en el caso de las ex carcelaciones que le tuvieron como supuesto intermediario.

     

Ahora queda por ver si...


Por Andrés Pascual



       Hay un “follón” de opiniones sobre la actitud de Pablo Milanés ante la tiranía; ante el experimento de oportunistas, come-mierdas, ladrones y criminales que desde hace 58 años llaman Revolución: el tipo dejó de ser castrista y no le va a cantar más (debe ser a Raúl, porque la primera diarrea casi seguro no puede oír las loas y consignas); sin embargo, no dice nada contra el “fenómeno revolucionario”, de hecho, lo apoya, ni contra el comunismo como ideología esclavizante…

       Yo no fabrico ideas, no vendo sueños ni pesadillas; pero digo las cosas como las siento más que como las veo: Pablo sigue tan atado a la dictadura como siempre, pero quería jugar en Grandes Ligas y lo logró, solo que falló 4 veces al bate, tres por ponche y un fly al catcher.

     En realidad, el concierto fue un fracaso en lo económico, sin embargo, como pudo poner de parte de la dictadura (totalmente abiertos al mundo), a gente como Carlos A Montaner o Miguel Cossio, pues se puede decir que, en lo político, tuvo un éxito relativo a pesar del repudio voluntario de un pueblo oprimido por quienes el canta-autor apoyó y apoya.

    Dicen que Cuba Debate lo criticó, pero no fue Taladrid; por acá lo hizo Inmundo García y es en la respuesta de Pablo a esta rata que veo lo único regularcito que ha hecho jamás: lo puso donde va sin dejarle espacio a la manera como le gusta al tipango aplastar a gente que no tienen elementos ni verborrea para enfrentarlo; bien por pena, por decencia, por desconocimiento o porque esconden cosas que el compromiso de Barnet sabe y no quisieran compartirlo en público, porque tampoco le pueden dar un derechazo justo a la boca…pero Pablo lo hizo porque está autorizado por La Habana a hacerlo; porque este (Inmundo), que se fue por problemas de índole delictivo común, cree que es bienvenido por la dictadura por hablar mierda aquí, sin entender que, porque se fue, nunca logrará ser considerado allá como revolucionario, sencillamente, como Max Lesnick, Aruca…son útiles hasta que quieran los que mandan.

     A Silvio lo hizo la Robolución, a Pablo no, este tenía talento para triunfar sin Castro.

     Pero, en el ámbito internacional de izquierda, en América Latina, en España y dentro del público juvenil cubano, la contribución al “boom Pablo” por parte del Dpto Ideológico del Partido tuvo tanto que ver como en el caso Silvio, a través de la difusión de canciones a las tragedias de esos pueblos, si existían, especies de payolas políticas o al estilo del promotaje mexicano del espectáculo, que llenan porque regalan un taco y una bebida.

     Pablo, como Silvio, en lo personal, devolvían el gesto con una canción epopéyica, militante, confrontadora al caciquismo explotador pro imperialista yanqui y así arengó a los chilenos con “Yo pisaré las calles nuevamente”, que tanto le gusta a Alberto Mueller, que la consideró en el programa de José A Albertini un “clásico”, claro, hablo de un tipo que fue capaz de “fundar” con otros en la prisión el partido marxista-cristiano, con celdas oficinas para reclutar “personal” y cuyo objetivo era destruir el presidio político plantado proceso calzoncillos.

      Todavía Pablo no ha hecho semejante reclamo en cuanto al exilio o a la oposición dentro de Cuba. Como que su problema es de rencor, pues puso una curita de mercuro cromo que contemple, además, el buen recaudo ante la presión de la caldera que ya comprobó que está en el límite soportable; entonces mejor nadar de orilla a orilla, como el relevo 4 x 100, pero de espaldas.

      Queda por ver qué dirá Alarcón, que tanto le gusta que le pregunten para no decir nada, sobre lo que Pablo ha expresado; también si lo vuelven a “invitar” a la Tribuna y lo que diría; si vuelve a cantar en un concierto “para la juventud” y cuántos asistirían además de las Damas de Blanco como reciprocidad de gesto.

      Si todas esas cosas y otras le salen a Pablo “jorobás”, entonces está muy molesto por lo de la negativa a permitirle la Fundación; está por verse si la dictadura comienza el trabajo de virarle al público que siempre lo considero “mejor que Farrés” y lo que diría ese público que “le abrió su corazón” durante 42 años; lo que puede pasar y José Abrantes es un ejemplo relativamente cercano. Quiero leer lo que la cronista de La Habana de hoy escriba, por cierto, sospechosamente, aún no ha dicho “esta boca es mía”…por algo será, aunque siempre habrá un mañana para todo. O estará analizando con Macho el material de su promotor Carlos A Montaner.

      A mi modo de ver, es muy tarde para que metan una guayaba envuelta en la partitura de Pobre del Cantor o de Yo vivo en una sociedad perfecta, por lo menos para mí, “se les fue la guagua”.


sábado, 27 de agosto de 2011

Democracia con salideros, no...


Por Andrés Pascual



       Hace màs de un año que escribí un artículo para Nuevo Acción titulado “Hombres de Castro en la disidencia”; precisamente, porque en aquel momento se produjo una proposición por un miembro excarcelado de la llamada Primavera Negra del 2003, de apellido Alvarez, parecida a la que hicieron desde la Isla “74 opositores” con respecto al embargo y a las visitas a Cuba sin restricciones para nadie.

       Yo no tengo dudas de que entre la libertad de Cuba, los medios para lograrla y la unidad necesaria entre todos los que la reclaman existen intermediarios del castro-comunismo cuyo objetivos es impedirla…allá y aquí; propios y extraños.

       No le creo a nadie, a estas alturas, que diga que propone como acto de buena fe la suspensión del embargo a la tiranía castrista. A fin de cuentas, aquella medida de 48 años no fue un abuso contra un inocente; sino un castigo a un ladrón que el tiempo y los acontecimientos convirtieron en un símbolo de la lucha contra la dictadura y un arma de la oposición, respaldada juiciosamente por el gobierno de Estados Unidos…

        Para darle de comer al pueblo no se ha necesitado nunca del levantamiento de las sanciones ni para “cogerle un salidero a una gotera de un techo particular de hombres de a pie”, para eso se requiere amor por su país como dirigencia; voluntad de mejorar la situación económica y cesar la política, que nunca debieron iniciar, de reprimir al pueblo por la vía del hambre y del terror como canal de concentración de poder para eternizarse en el mismo tiránica y dictatorialmente; porque el castrismo se implantó en la Isla y sobrevive gracias a la combinación de hambre y terror impuesto a la población. En democracia, sin absolutismo criminal de grupo de poder ni sucesión familiar monárquica de mentalidad medieval, nunca hubieran existido las sanciones impuestas

        Cuando en 1977 Barbara Walters cuestionó a Castro sobre lo beneficioso del levantamiento de las restricciones, el tirano se burló y le dijo que “…para comprar autos, no; para comprar cuchillas de afeitar, no; para invadir el país del consumismo nocivo, no…” y, sencillamente, esa política, que es vigente y se debe entender como la única posible al revés, creen los defensores de la suspensión del embargo que ocurriría si se practicara su tesis.

       Lo otro que se tiene en cuenta, considerar al embargo como el tapabocas a la dictadura porque ya no habría justificación a los males, no es muy objetiva que digamos, porque esa tiranía siempre ha dicho lo que le ha dado la gana en la cara de todo el mundo, aun con pruebas incuestionables a la mano…o, ¿Acaso fusilar 3 inocentes que inentaron huir de ese infierno no es algo más grave que el embargo? Y el dictador, luego de un paquete de mentiras y justificaciones de cuanta violación del derecho civil existe, no solo lo presentó como un acto “revolucionario justo por la supervivencia de la Revolución”; sino que, por la vía de un documental de Oliver Stone para el mundo, lo reafirmó y colocó a varios implicados en plano de “autocríticos” contra su acción y a favor de la fe revolucionaria… ¿Cómo se tomó aquello; porque esos infelices solo pretendieron hacer lo que otros hicieron en 1994, autorizados por el propio Castro cuando la noria balsera? Como si con ellos no hubiera sido, sencillamente.

     En los últimos días la dictadura antillana volvió al rejuego de convertir en una Torre de Babel a la oposición, sobre todo, al alimentar el enfrentamiento entre los que están allá contra los que estamos aquí; entre lo “viejo y lo nuevo” al producirse la llamada Carta de los 74 que, casi seguro, se sugirió desde el cómodo asentamiento de algún potentado “exiliado” con un amanuense en la Isla.

      La única intención posible cuando se trata de dividir alrededor del embargo nace en la administración Obama hoy, como ayer lo fue en la de Carter o en la de Clinton y el objetivo que persiguen estos gobiernos demócratas, con algún apoyo republicano interesado, es el de controlar la riqueza económica del país con inversionistas, pero con el castrismo allí como capataz de esa gran finca, que no por gusto en las listas de reclamaciones a sus propiedades robadas hace 50 años, no aparece un solo cubano afectado: los castristas como capataces serían un negocio redondo que, para comenzar, no trae el lastre del sindicato independiente, así que ni compensaciones individuales por accidentes laborales entrarían en el compromiso entreguista.

       Esta política es de total apoyo de ciertos cubano-americanos, de algunos “vida muelle” de por acá como Joe García, Jorge Mas Santos o Carlos Saladrigas, a quien señalan como la mentalidad gris no solo detrás de la carta de los 74, sino de varias proposiciones entreguistas muy peligrosas para la libertad de Cuba.

       En estos días algunos comentaristas políticos poco objetivos o demasiado realistas en la acera equivocada, han sugerido que el asunto cubano debe quedar en las manos de quienes están allá, ¿Por qué? ¿Bajo cuál condición moral se desacredita al exiliado que, muchas veces, extinguió enormes sanciones carcelarias en la lucha por esa libertad que hoy le es negado hacer desde otro frente de batalla? ¡Ah! Pero el luchador ayer en las calles y montañas de Cuba y hoy desde el exilio, al que llegó desterrado, expulsado sin condiciones, es intransigente en su lucha, sin concesiones, sin paños tibios y eso, para los que no son verticales, es un obstáculo; ese es el problema que hay: intereses personales aunque haya que sacrificar la moral, el patriotismo y la vergüenza. Las circunstancias y el paso del tiempo demuestran que nadie puede luchar contra Castro dentro de Cuba si no tiene detrás, como fuerza motriz de todo tipo, al exilio.

       La aplicación de la llamada Ley 88 o Mordaza es cruel; pero en 1978 Nicolás Riverón Fernández fue a prisión con 8 años de sanción porque dijo: “Cuba no se puede desarrollar sin Estados Unidos al lado” “Cuba es un satélite de la URSS” y “Aquí no se puede hablar”; cuatro años después, el anciano Florencio Rodríguez recibió cinco por decir “el pan de esta gente no hay quien se lo meta…”; otro anciano, Gabriel Soto Cuesta, de 76 años entonces y con cáncer en el esófago, fue sancionado a 9 porque expresó “ustedes no cumplen con lo que logró Jesús Menéndez porque el diferencial azucarero es del obrero y no son nadie para quitárselo”, yo leí esas sanciones en prisión y muchos que estamos aquí. Riverón está en Nueva York. Nada de eso era tan grave; ni si lo hubieran dicho por teléfono a un show de prime-time de Miami ni puesto en un blog ni creído por nadie en su momento ni reconocido hoy cuando se habla de la Ley 88 como si fuera el fin del mundo. Esa ley es injusta, pero, ¿Cómo se puede nombrar aquella que sancionaba a un infeliz por decir algo en su desesperación?

       En el exilio no hay vida muelle para los luchadores, sí para las mentalidades adineradas que conceden y pretenden espacios de influencia a través de los cuales puedan repartirse una riqueza nacional que les queda grande. Vida muelle hubo en la disidencia ex oficialista como Espinosa Chepe, por eso se arrastran a los pies de los de aquí e, incluso, a los castrocomunistas aún y firman cartas, como ellos mismos, desprestigiadas… Antúnez no ha vivido la vida muelle, por eso se opuso ni Biscet…esos son la esperanza única de Cuba, digna de todo el crédito posible y están “allá adentro”

       Aparentemente, el apoyo a los viajes de los americanos, que es una curiosidad sospechosa no solo porque han viajado los que quieren burlando la ley; sino porque todo el resto del mundo lo puede hacer y lo presentan como una “solución docente-ideológica a los problemas del pueblo”, lo relacionan con el llamamiento del  Papa en La Habana consistente en “que el mundo se abra a Cuba” sin tener en cuenta la otra parte, “que Cuba se abra al mundo” para lo que  no cuenta el pueblo, porque nada decide; pero lo grave y peligroso es que la propuesta es a Obama y tiene como objetivo encubierto no solo eso; sino restablecer relaciones plenas con el castrismo, apoyado un consenso de la población cubana favorable para cumplir con efectividad las palabras recientes del Sec. de Agricultura, quien dijo que “el exilio no sabe nada de Cuba”, exactamente la posición del mercenario de aquí y de allá que dice, por interés personal, “lo apoyo porque esa gente son los que sufren”, como si el exilio verdadero nunca hubiera sufrido el crimen y la represión.

        ¿Cuál es la razón del interés por el viaje del americano a Cuba? ¿Qué los negritos de Jesús María se sumerjan en las aguas más contaminadas del mundo buscando una peseta? ¿Acaso se cree que los americanos van a ser habilitados con una habitación de cada casa cubana como aula en la que enseñaran principios de economía capitalista y manuales de derechos humanos a toda la familia? ¿Cuál es realmente el objetivo que esconde ese apoyo  más allá de beneficiar a un americano que, tal vez, nunca verían si no pueden ir a Cayo Coco?

       El problema de las visitas de los americanos a Cuba lo veo como una falta de respeto; porque a Cuba vuelan diariamente miles de cubanos residentes en el exterior que llevan más que la peseta que tiraría el americano en la bahía como acto de circo limosnero; o que el chiclet y el Marlboro que, dudosamente, pueda regalar.

       Pero por la parte más sensible, la de rescatar ideales perdidos por tantos años de imposiciones y de negación de la historia patria y universal a través del cuento sobre el modo de vida capitalista, ¿Cómo podría un americano expresar mejor algo relativo a lo malo que es aquello que un miembro de la familia que se fue con las manos vacías y, al año, regresa con muchísimo más de lo que dejó en calidad de ayuda única a sus penurias? Que también viaja con el ultimo juego de la NBA, de la Serie Mundial o de lo que hizo Kendry Morales en Anaheim en un compacto; con una olla Hitachi; o con gomas para una bicicleta, además, con todo el día y la noche para hacer el cuento de la situación real de aquí, en verdadero plan de instructor socio-político-económico y contando lo que paso en el barrio de al lado, que ellos nunca se enteraron, porque no tienen ni FOX  ni Telemundo. O explicándoles quién es Yoani Sànchez a una familia en Pinar del Río, Camaguey o el reparto la Corea en San Miguel del Padrón que, según muchos que regresan de visitas, allá no tienen ni ideas.

       El que pretenda imponer las visitas de americanos a Cuba como reflejo de lo que se puede lograr en democracia; o en carácter de ayuda popular; o como influencias a un cambio que del modo como lo piden sería en la forma de reprimir y explotar, no es más que un equivocado ante la realidad, que los debe haber en el grupo de los 74; alguien a quien utilizaron sin saberlo, que pudiera ser; o, como son la mayoría, espadones del castro-comunismo con reflejos en la Casa Blanca.




Entre la irresponsabilidad y el descaro


Por Andrés Pascual



       Resulta que un tal Ernesto Milanés, que hasta el gato que tenía era de la DSE, recibió una visa para viajar a Estados Unidos…

       El tipejo, presentado como “artista plástico”, negociante de “humidores”  de tabacos y de 43 años de edad, es un ex convicto de “10 añojos halados” por trafico de drogas, aunque se justificó con que “solo la consumía” y que la sanción se debió a un escarmiento (chivo expiatorio de rara factura) por ser el hijo de un criminal de alto rango del MININT y por lo cercano al momento de cometer un delito que es el “hobby” de la nomenklatura con la causa de Ochoa.

      Lo interesante es que le aprueben una visa a un cubano de la “nueva clase”, además, ex convicto por lo mismo que se la niegan a muchos otros,  ¿Por qué puede viajar aquí este tipo de elemento aun sin antecedentes penales? ¿Cuántos más han logrado colarse entre artistas, hijos de asesinos, novios de hijas de asesinos y asesinos ellos mismos y otros más? ¿A quién le toca fumigar un depósito de bacterias castrocomunistas, que solo los americanos han permitido que se infectara? o, ¿Acaso buscan que alcance el nivel de epidemia?

     Dicen que Milanés era amigo del encargado en primer rango de la Sección de Intereses; por una estola (no bufanda), que se pone al cuello muy a lo Alfredo Guevara, el muchacho parece “ganso”.

      ¿Un delincuente desde Cuba por la vía normal? Como no, a fin de cuentas, la tiranía le cambia los antecedentes penales, si es que le asentaron la causa, como hacen con la edad de los peloteros y los boxeadores. Se comenta que en Cuba se compran o se fabrican causas de la UMAP y del Presidio Político, solo se necesitan 5,000 dólares y un testigo; después de todo, en la Oficina sita en la Embajada de Suiza hay 20 agentes del G-2 trabajando por cada americano y las decisiones las toman los sicarios del MINREX.

     Lo que le zumba el mango es que en el período 1978-1988 hubo que soportar, en la prisión o en la propia Sección de Intereses, que un chicano, enviado como miembro de la Comisión Americana de Inmigración y Extranjería, le preguntara a cualquier preso o ex preso que “si era militante del PCC” y daba igual que tuviera en las costillas 3 que 33 balas de tiempo carcelario, sazonada con la negación de entrada a este país porque, en la sanción, esos H de P escribieron que “poseía una caja de fósforos en uno de sus bolsillos”, suficiente para considerar “un acto terrorista” el motivo del encarcelamiento.

        A principios del año pasado el J’ de la Sección de Intereses americana en La Habana, en una fiesta a la que invitaron solo a esbirros del régimen, permitió que Teófilo Stevenson, que oficialmente no puede venir a este país por desfigurarle la cara a golpes a un guardia de seguridad en el Aeropuerto de Miami y Chucho Valdés, buscado por evasión de impuestos en Nueva York, difrutaran el banquetón como parte de la comitiva sin ningún tipo de problemas.

      A Lucas Espinosa Coca, ex alzado con 23 años cumplidos de una sanción de 62, le negaron la visa en el Combinado del Este porque, “el alzamiento de Las Villas, (supuestamente apoyado por Estados Unidos) fue una acción terrorista”, dicho en su cara y en la de casi todos los que estábamos allí por un funcionario americano en 1985.

      La visa con la cual hemos viajado a este país los presos y ex presos políticos cubanos es la 207, promovida por el Departamento de Apoyo a Perseguidos Políticos bajo el Programa de Ayuda a los Refugiados de la ONU.     

     Estas son cosas que también se deben analizar a la hora de opinar sobre las supuestas razones por las que el pueblo de Cuba no esta en las calles “a lo Egipto o a lo Libia”; sencillamente, no creen en nadie, ni en los americanos ni en nadie y lo conocen todo, aunque parezca que no…














El efecto Montaner


Por Andrés Pascual



       Lo común es que, cuando un boxeador o un pelotero sea enviado hacia acá por la tiranía, le aleccionen acerca de lo que debe decir, con quiénes debe “juntarse” y en qué lugares puede hacer las declaraciones.

       Por lo general, la respuesta a la pregunta sobre el cambio de “soldado” del ejército ideológico de la dictadura a “entrante”, que es como clasifican las agencias que reciben y controlan al cubano que no escoge la opción “exiliado” es, invariablemente: “porque quería probarme en un nivel superior…”, ni millones ni Ferraris ni libertades… esa respuesta, buena para los americanos de ESPN y para los “latinos” que creen que pertenecen a esa cadena porque hay un portal “en español”, es una configuración ideológica hecha para que encaje en el molde de “lo políticamente correcto”, principio y fin del compromiso moral del liberal americano de hoy y de sus socios del área de habla español.

       No es posible que uno sea rechazado como lo está siendo Pablo Milanés y persista en la idea de cantar en Miami; sin embargo, no puede hacer otra cosa ni Hugo Cancio, a pesar de toda la mierda que ha dicho con bravuconería de que “no lo voy a suspender”; o el representante de Milanés.

       La verdad es que no pueden suspenderlo ni el artista ni los adyacentes porque eso no les compete, es una orden, “una tarea” de La Habana con total apoyo de la Administración Obama.

       Si Pablo Milanés fuera independiente y soberano se asilaba, porque, implícitamente, lo que busca la tiranía es que un extremista atente contra la integridad civil de uno de estos elementos para armar el escándalo “sobre sus cuerpo heroico” y desarmar al exilio con todo el peso de la ¿ley? Que no es otra cosa que el apoyo de la Casa Blanca y su partido.

       Pero el exilio no maneja su imagen así, nunca lo ha hecho; sin embargo, lo que no sé si conoce el cantante y debería, es que al castrismo le sobran quienes se arriesguen a hacerlo por órdenes directas de la dictadura; es decir, a Pablo Milanés puede meterle un tiro en la cabeza cualquier enviado, como Juan Pablo Roque, regresar a Cuba y asistir a la Tribuna a condenar con todas sus fuerzas el “milanescidio” y, mañana, Max Lesnick, Inmundo y todo el mundo estarán acusando de asesinos a la única, por última, porción de pueblo de Cuba que sostiene la bandera de la vergüenza, del decoro y de la verdad en la lucha por la libertad de la patria.

        En lo personal, sueño de todos los engendros castro-comunistas sean artistas, deportistas o limpiabotas, Pablo vino “a probarse” en las Grandes Ligas.

        Posiblemente el primer artículo que analizó la actuación del cantante en Miami a partir de un supuesto “valor de uso” para el exilio lo escribí yo: desde mi posición de exiliado, de anti-castrista recalcitrante que no concede nada, que cree que no habrá limpieza en Cuba ni regreso a ningún orden si no se puede “ajusticiar” a una buena parte no solo de allá, sugerí que se debería manejar esa visita para que, como ha tenido algunas fricciones por dinero (que es lo que rompe amistades o filiaciones de la mejor manera), las cosas que le había dicho a una revista española las dijera desde posiciones y en foros que le fueran inaceptables al castrismo, para que lo flagelaran y “lo hicieran tierra” desde Cuba más los que se encargaron de traerlo, para que el público afectado por el binomio, el “entrante migratorio cubano”, se decidiera con alguna razón por el bando que, hasta hoy, es su enemigo, para ver si Pablo podía hacer con esta comunidad interesada lo que hizo con los artistas castro-comunistas como Ana Belén y Víctor Manuel, es decir, que declararan contra los abusos del castrismo a través del apoyo al exilio por medio de la solidaridad con el individuo.

         Ya Pablo Milanés ni sabe lo que busca ni lo que es, ahora, lo que si esta claro es que pretende ganarle la competencia por el protagonismo en otro nivel a su rival mucho más beneficiado por la nomenclatura, Silvio Rodríguez quien, como parte de la vitrina en que han convertido la práctica de la “apertura” anunciada por el nuevo-viejo dictador, ha balbuceado bocadillos de “libertad de expresión a nivel de militante” preparados por el departamento del G-2 al efecto.

         En definitiva, Pablo tiene algo por dentro que no es un cambio de pensamiento ni para bueno ni para justo ni, mucho menos, patriótico, sino rencor contra quienes lo subestimaron al impedirle “el negocio” grande con lo de la fundación que no le autorizaron, lo que tal vez lo haya analizado, una vez que habló sobre el caso Obama y la tolerancia y aceptación de la sociedad americana de un negro en la presidencia, como un asunto de racismo.

         Pero lo que acaba de escribir Carlos Alberto Montaner en (¿dónde si no?) el Nuevo Herald sobre su bienvenida a Pablo es más rechazable y más peligroso que la propia actuación del cantante.

         En este tipo no debería creer ningún exiliado, es el mejor ejemplo del soldado mercenario pagado por los americanos de “la transición pacífica hoy”; ayer, por los mismos un poco más encubiertos. Recuerdo cuando se le acobardó y “enanizó” a Max Lesnick en un show de María Elvira de tal forma que repugnó; pero, sobre todo, me asquea la manera como auto-alimenta su ego de protagonista decisivo, de candidato de alto perfil para cuando Raúl llame a elecciones, lo que nadie debe dudar que estén planeando, por un puesto no de presidente, sino de ministro de algo con carácter intelectual que no lesione a Abel Prieto y con Yoani como vice.

          “Fulano, alta figura del MNINT o del partido, me dijo…”; o sea, el hijo de Ernesto tiene más comunicación con elementos de la tiranía para chismes de “buena tinta” que el Jefe de de la Seguridad del Estado, pero ¿Qué se cree este tipo?

           La bienvenida a Pablo por Carlos Alberto Montaner, en la que ha tenido el atrevimiento de casi sugerir que “a Batista lo pusieron los comunistas” y que este les agradeció con los ministerios para Carlos Rafael y Juan Marinello, más un “capítulo Neruda”, es parte de la conspiración contra el exilio en el afán de dividirlo más hasta destruirlo.

            Bajo ningún concepto se puede aceptar como confiable ni por error la posición de Montaner, porque el tipo se proyecta como un mercenario de la CIA de Obama; como una figura a la que le gusta el papel como lo promueve el socialismo europeo: “figura de alto nivel intelectual con proyección universal demócrata” o como lo consideran algunas figuras encubiertas dentro del ghandismo de hoy, tal Yoani Sachez: su padrino político, motor impulsor del dinero tras el pergamino ganado en competencias internacionales hipócritas.

            A pesar de lo que diga la dictadura, como hacen ante el Ajuste Cubano, es decir, atacarlo para desviar la atención del objetivo, este Señorón no es exiliado ni busca ni defiende la libertad de Cuba, sino el contubernio que le permita optar por la posición para la que lo entrenaron tanto los liberales y comunistas de Europa, como los americanos y el resto que quede.

            Sin dejar nada escondido, si me aprietan, tal vez prefiera a Pablo Milanés a mi lado que a este individuo; porque Pablo, bueno, ya se sabe…pero un tipo que quiere pasar como “tu gente” y lo que hace coincide con la forma como protege sus intereses la dictadura y la ayuda desde posiciones encubiertas de alta traición, son otros cinco pesos.